Estados Unidos vs. el mundo: la guerra comercial ya está aquí

19/09/2018

Entorno Empresarial

guerra comercial

Los primeros indicios de una potencial guerra comercial que surgieron a comienzos de 2018 se han confirmado en la segunda mitad del año: la guerra comercial ya está aquí. Las iniciativas de la administración de Estados Unidos en este sentido han adoptado múltiples formas.

En primer lugar, estas conciernen a las relaciones comerciales con China: aunque la tensión América-China que se había agravado a principios de año disminuyó temporalmente gracias a la declaración conjunta de mayo, volvió a reavivarse en Junio y sobre los mismos temas, cuando Estados Unidos anunció una serie de medidas proteccionistas contra China, que, a su vez, anunció sus medidas de represalia.

Esto no es una sorpresa, dado que los detalles del acuerdo que deberían haber resultado de la declaración conjunta de ambas naciones permanecían imprecisos cuando se difundió esta publicación. Además, esta declaración de intenciones sugiere que las autoridades chinas sólo se avienen a una selección de los deseos expresados por la Casa Blanca en los pasados meses, como la intención de reducir el déficit comercial entre EEUU y China en 200.000 millones de dólares en 2020 (frente a 350.000 millones en 2017). En la declaración de intenciones antes mencionada, China se comprometía a importar más productos “americanos”, pero sin especificar cifras. Este déficit comercial crónico, atribuible a la baja tasa de ahorro, no puede ser revertido de la noche a la mañana. Asumiendo la misma tasa de importación que el año anterior, China debería reducir sus exportaciones a Estados Unidos en una media del 13% anual durante dos años, para disminuir su superávit con EEUU a 200.000 millones. Una caída tan abrupta de las exportaciones chinas a EEUU podría perjudicar a los consumidores americanos.

Las políticas proteccionistas americanas también se intensificaron en el segundo trimestre en lo que respecta a las exportaciones de acero y aluminio.

Tras anunciar en marzo unas tarifas del 25% para uno y del 10% para el otro, la Administración americana eximió temporalmente a varios países, entre ellos los estados miembros de la UE, México y Canadá. Estas exenciones finalmente fueron levantadas y las medidas entraron en vigor el 1 de junio. Los productores de aluminio y acero canadienses se verán más afectados que sus iguales mexicanos y europeos.

Las tarifas afectan más a Canadá y México que a la UE:

GraficoAhora, la Administración americana parece inclinarse por las medidas proteccionistas en el sector automotriz. Aunque su alcance en este momento es aún incierto, estas deberían afectar al sector automotriz alemán y, en particular, a las marcas de lujo, frecuentemente señaladas por el presidente Donald Trump. La Administración americana también considera que su déficit comercial con Alemania es demasiado importante (55.000 millones de dólares en 2017).

De acuerdo con lo que parece ser la probada estrategia del Presidente Trump, esta amenaza al sector automotriz alemán podría ser una manera de obtener concesiones comerciales (los aranceles aduaneros para importar automóviles a la UE desde EEUU son del 10% frente sólo el 2,5% a la inversa). El sector alemán del automóvil es vital para la economía del país: representa en torno al 20% de la cifra de negocio de la industria manufacturera de Alemania, y en 2017 empleaba de forma directa aproximadamente a 480.000 personas.

En el peor de los escenarios, la Administración americana podría decidir la imposición de tarifas en todas las importaciones automotrices (incluidos los componentes). Estas medidas tendrían un impacto económico mucho más profundo que los aranceles al aluminio y el acero, ya que las importaciones automotrices alcanzaron los casi 300.000 dólares en 2017 (12% de las importaciones totales). Además, se pueden anticipar otros efectos indirectos relacionados: 23% de las etapas intermedias de producción en el sector automotriz se llevan a cabo a nivel internacional, lo que lo convierte en el sector con la cadena de producción más global. Esto podría afectar seriamente al mercado automotriz europeo, cuyos componentes se ensamblan en distintos países de la UE. Alemania y Reino Unido serían los primeros en ser penalizados.

Principales exportadores de automoción a EEUU:

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En el caso de Reino Unido, la industria automotriz ya se encuentra en dificultades debido a las dudas que rodean al Brexit14. Como resultado, varios países (incluido Canadá y los miembros de la UE) han anunciado medidas contraofensivas que probablemente alimenten la escalada de medidas proteccionistas a nivel global, en un contexto en el que, mientras tanto, han surgido otros focos de tensión acerca de la política comercial de Estados Unidos, como la decisión del país de abandonar el Acuerdo Nuclear Iraní.

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