Evaluación riesgo País: Kazajistán

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Crecimiento ralentizado por la caída de los precios del petróleo

El crecimiento se está desacelerando significativamente en 2015. La producción industrial, dominada por el sector del petróleo, progresa muy lentamente. El inicio de las operaciones en la plataforma petrolífera marítima de Kashagan sigue sufriendo retrasos importantes y es poco probable que se inaugure antes de 2016. Los proyectos de inversión importantes, en particular, el trabajo en la exposición internacional de la EXPO-2017, será uno de los principales pilares de la actividad de los sectores de la construcción y servicios. Por el contrario, el consumo, el principal motor de crecimiento, se verá obstaculizado por las restricciones de crédito, una política fiscal más restrictiva y la aceleración de la inflación.

Las exportaciones se verán afectadas por la desaceleración del crecimiento en China, la recesión en Rusia y especialmente por el bajo precio del petróleo. La inflación, agravada por el impacto de la devaluación del tenge sobre el coste de las importaciones, podría alcanzar el límite superior del rango del 6.8% fijado por el banco central (NBK). Después de una devaluación de casi el 20% en febrero de 2014, la tasa de cambio del tenge disminuyó aún más (en más del 20%) en agosto de 2015, tras la decisión del NBK de introducir un sistema de tipo de cambio de libre flotación. Si se diera un ligero aumento en el precio del petróleo, esto podría permitir una estabilización de la moneda a finales del año. Sin embargo, el tipo de cambio de la moneda de Kazajstán, estrechamente vinculado al rublo Ruso (primer mercado de exportación, excluyendo los hidrocarburos) permanecerá muy volátil. La situación del sector bancario, ya débil de por sí, puede continuar deteriorándose debido a las consecuencias de la depreciación de la deuda en moneda extranjera del sector bancario, y también al empeoramiento de la calidad de la cartera en un entorno de deterioro económico.

 

Erosión del superávit presupuestario y empeoramiento de la balanza por cuenta corriente

Los ingresos fiscales, de los cuales más de la mitad se derivan del sector petrolero, se verán afectados por la caída de los beneficios de la producción de hidrocarburos, que sólo puede ser compensada en parte por el aumento de las tasas de exportación llevado a cabo en abril de 2014. También se espera que los ingresos tributarios no petroleros sean sacudidos por la debilidad del crecimiento. El gobierno ha anunciado algunas medidas para reducir el gasto, entre las que destacan el aplazamiento del incremento salarial, previsto inicialmente para 2015 y la congelación de algunos proyectos de inversión no prioritarios. No obstante, es muy probable que se mantengan los proyectos de infraestructura y el gobierno siga sosteniendo a las empresas públicas endeudadas (especialmente a la empresa de energía KazMunaiGaz). Los fondos petrolíferos serán utilizados para cubrir estos gastos, limitando así su impacto fiscal y obteniendo a la vez un excedente, que, sin embargo, seguirá una tendencia a la baja. La balanza por cuenta corriente seguirá contrayéndose en 2015, debido a la debilidad de las exportaciones de petróleo (75% del total), derivadas de las dificultades de producción, combinadas con la adversa evolución de su precio.

Por otra parte la demanda tampoco será demasiado boyante en los principales mercados de exportación de Kazajistán: la UE, China y Rusia. Las importaciones se mantendrán altas debido a la necesidad de equipamiento, alimentos y energía (combustible, dada la baja capacidad de refinación local). La repatriación de beneficios por parte de las compañías petrolíferas acentuará la magnitud del déficit. El país sigue expuesto a los choques externos, no obstante, su reserva de divisas (4 meses de importaciones, excluyendo oro) y el NFRK aseguran que dispondrá de suficiente margen de liquidez. Por otra parte, el país sigue beneficiándose de la financiación internacional (EBRD, ADB, World Bank) y su riqueza subterránea sigue siendo atractiva para los inversionistas extranjeros.

 

La cuestión de la sucesión del presidente Nazarbayev sigue siendo una fuente de incertidumbre

El país ha sido gobernado desde 1991 por Nursulatan Nazarbayev y su partido (Nur Otan), que posee la gran mayoría de los escaños parlamentarios. N. Nazarbayev fue reelegido para un quinto mandato con el 98% de los votos en las elecciones a principios de abril de 2015 (anteriormente prevista para el 2016). Teniendo en cuenta su edad (74 años), la estabilidad política del país sigue siendo una fuente de incertidumbre debido al riesgo de los conflictos que podrían estallar entre las diferentes facciones del gobierno, en caso de tener que llevar a cabo su sucesión repentinamente. El descontento popular crece con respecto a los niveles salariales, el aumento de los precios y la corrupción. No obstante, es poco probable que se organicen movimientos de masas populares, dada la debilidad de la oposición. Mientras tanto, el refuerzo de las medidas de seguridad en respuesta al temor del terrorismo y el extremismo religioso ante la retirada de las fuerzas de la ONU en Afganistán, están limitando las oportunidades de protestas a gran escala. El clima de negocios permanece fuertemente obstaculizado por la intervención del Estado en la economía, la ineficiencia de las instituciones y la corrupción.

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