Evaluación Riesgo País: Noruega

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Probable desaceleración de la actividad en 2015

Es probable que el crecimiento experimente una desaceleración en 2015: la caída de los precios del petróleo ha resultado en una disminución de los ingresos fiscales (exportaciones) y de la inversión (0,3 % anualizado en el primer trimestre de 2015), en todos los sectores de la economía. El sector de la energía, cuya producción representa más del 20% del PIB y más del 25% de los ingresos fiscales, juega un papel clave en la economía. El sector industrial también está en crisis: la producción industrial sufrió una caída de 3,4% anual en abril de 2015, debido en gran parte al deterioro de las industrias extractivas, pero también del sector manufacturero. De hecho, la tasa de utilización de la capacidad de producción ha cruzado el umbral del 80% (un signo de la caída de la demanda). Por otra parte, la deuda de los hogares se mantiene elevada debido a un aumento relacionado con los créditos hipotecarios, que a su vez ha repercutido en un fuerte incremento de los precios inmobiliarios. Paralelamente, las autoridades están tratando de controlar este aumento de los precios inmobiliarios (los más altos de la OCDE), a fin de evitar los riesgos asociados al estallido de una burbuja inmobiliaria.

No obstante, se espera una recuperación gradual para 2016, gracias al aumento de la demanda externa y a la recuperación del consumo de los hogares y la inversión. La política monetaria conservará su flexibilidad para continuar estimulando el crecimiento. De hecho, el 18 de junio de 2015, el banco central de Noruega redujo su tasa de referencia a 1% (en un contexto de presión deflacionaria limitada) a causa de los bajos precios del petróleo y de los precios en general en la zona euro. Consecuentemente, es probable que la tasa de inflación de 2015 sea inferior al objetivo de 2% establecido por las autoridades. En términos presupuestarios, los planes de gasto público, especialmente la construcción de hospitales, continuarán sustentando la actividad. En cuanto al mercado laboral, el desempleo debería mantenerse por debajo de 4%. Desde el punto de vista sectorial, es probable que las industrias no petroleras sustituyan al sector petrolero.

Por último, el final esperado de la flexibilización cuantitativa (QE) en los EE.UU. representa un riesgo bajista que podría generar cierta volatilidad y depreciar la corona noruega, lo que favorecería la presencia de los inversionistas estadounidenses en Noruega. En el caso de un shock económico externo (por ejemplo una caída del precio del petróleo o una nueva desaceleración de la actividad europea), el gobierno tiene recursos suficientes para sustentar el crecimiento, gracias principalmente a los ingresos procedentes de la producción de energía, que se utilizan para financiar el fondo petrolero (Fondo Global de Pensiones del Gobierno), del cual un 4% se puede utilizar en el presupuesto. En este contexto, se mantendría el superávit presupuestario muy elevado y la deuda pública inferior a la media de los países avanzados.

 

Los bajos precios del petróleo seguirán afectando a las exportaciones en 2015-2016

La caída del precio del petróleo no se compensará por un aumento en el volumen de las exportaciones energéticas. Estas han caído un 3,8% desde el comienzo del año (Noruega es el séptimo mayor exportador de petróleo del mundo), pero el esperado repunte económico de EE.UU. y Europa favorecería las exportaciones de energía (el petróleo y el gas representan el 50% de las exportaciones noruegas). No obstante, esta evolución no compensará los bajos precios del petróleo, ya que su desarrollo será gradual y a largo plazo. Pero existen otros factores positivos que pueden favorecer las exportaciones y aliviar la presión bajista sobre el superávit por cuenta corriente en 2016. Es probable que el fin de la flexibilización cuantitativa (QE) en los EE.UU. durante el segundo semestre de 2015, anticipado por los mercados, ayude a limitar el deterioro de la balanza por cuenta corriente, gracias a la depreciación de la corona; de esta manera, las industrias extractivas del país recuperarían su competitividad.

 

Los partidos populistas están dificultando la toma de decisiones mayoritarias

Los conservadores ganaron las elecciones de septiembre de 2013 y sustituyeron a la saliente coalición de izquierda encabezada por el laborista Jens Stoltenberg; la izquierda estuvo en el poder desde 2005. La nueva primera ministro, Erna Solberg, líder del partido Conservador, presentó un gobierno de coalición con el Partido del Progreso (Fremskrittpartiet, FRP), populista y anti-inmigración, que obtuvo dos ministerios clave – Petróleo (Tord Lien), y Finanzas (Siv Jensen). Este es un gobierno histórico para Noruega y el riesgo de que las autoridades sean impugnadas es significativo. Pero, a pesar de estos riesgos, la legitimidad del nuevo gobierno aún no ha sido cuestionada.

 

Puntos Fuertes

  • Descubrimiento de nuevos yacimientos petrolíferos
  • Apoyo del fondo petrolero soberano (el fondo más grande de Europa en  términos de activos)
  • Atractivo de la corona noruega para los inversores
  • Amplio consenso político
  • Sistema bancario sólido
  • Tensiones en el mercado laboral atenuadas por la inmigración

Puntos Débiles

  • Dependencia del sector petrolero
  • Desaceleración de la inversión en diversos sectores
  • Nivel de endeudamiento de los hogares muy alto
  • Competitividad deteriorada por los altos salarios
  • Escasez de mano de obra en los sectores de alto valor añadido
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